Blog dedicado a esas hermosas almas con cuerpo de mujer

"La mujer no nació de la cabeza del hombre para estar por encima de el ni de los pies para ser pisoteada, la mujer nació de la costilla del hombre para ser abrazada y protegida"

lunes, 18 de enero de 2010

Esa distancia


Era de noche la primera vez que te vi, estabas allí sentada, con tu mirada tentadora y esos ojos que a cualquiera deslumbran con su belleza. Tus cabellos rubios posándose de un lado a otro me hacían sentir atraído por tu figura. Mi timidez me impidió acercarme a ti, solo pude contemplarte desde lo lejos.

Aquella joven de aspecto juvenil, de delgada contextura, de cabellos rubios y de hermosa mirada me cautivó aquella noche, un sábado de octubre. Cada sábado en la noche pasaba por ese mismo lugar para verte nuevamente, allí sentada, tan hermosa como siempre.

Solo meses después, bajo la luz del sol te pude ver, estabas allí sentada, tan sonriente como siempre, yo, sin poder hacer ni decir, las palabras fluyeron en tu ser y me permitieron cruzar por el jardín de tu vida, para que yo así lograra conocerte de verdad.

Cada palabra, cada gesto, cada cosa que nos decíamos valía, mientras yo era hielo tu eras fuego, mientras yo era poesía tu eras consonancia y en medio de esa disonancia nos logramos entender. El tiempo nos permitió compartir muchas cosas.

Mientras yo era mas frío contigo, tú me atacabas mas, te empeñaste en conocerme como era debido, yo nunca me di cuenta, pero se que en ese entonces me hacías sentir bien. Como quisiera regresar el tiempo y abrazarte cuando mas quería, hacerte sentir lo que nunca antes habías sentido.

El orgullo fue el motivo que nos separó, creando barreras en nuestras relaciones y alejándonos de lo más importante que era para nosotros, la amistad. Ese orgullo cada día nos alejaba más, nos hacía olvidarnos de lo más importante en nuestra relación, el amor.

Una caja de chocolates y mi ausencia fue lo más sensato que encontré para darte en tu cumpleaños, haciéndole jurar a cupido que no te contase de mi existencia y que divagaras en tus propios pensamientos.

Varias lunas pasaron antes de que emigraras hacia otro destino, el viento fue quien me lo hizo saber, pero yo no me moví del mismo lugar. Los días transcurrían mientras yo te extrañaba en mi soledad.

Hasta que llegó el día de regresar, cuando volviste a mi vida enseñándome que en medio del orgullo aún se podía amar. Pero el destino es cruel y tal vez nos separe para siempre.
Yo nada puedo hacer, solo ver cómo te alejas, volando lejos, verte partir.

Maldito mi orgullo que me separó de ti, malditos mis miedos que me impidieron darte lo mejor de mi, maldita mi frialdad que me hizo no abrazarte cuando mi cuerpo a gritos lo pedía.

Ahora solo espero verte antes de tu partida, solo quiero abrazarte, quiero besarte y hacerte sentir en pocos minutos lo que quise hacerte sentir durante todo éste tiempo que el miedo se apoderó de mi. No voy a llorar, porque la vida continúa, no llores por mí, porque estaré junto a ti aunque kilómetros de distancia nos separen.


Esto va dedicado a una persona que fue muy especial en mi vida, de ella aprendí que a veces el orgullo y la desconfianza hace que no disfrutemos de esas cosas lindas que nos puede brindar la vida

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