Blog dedicado a esas hermosas almas con cuerpo de mujer

"La mujer no nació de la cabeza del hombre para estar por encima de el ni de los pies para ser pisoteada, la mujer nació de la costilla del hombre para ser abrazada y protegida"

sábado, 29 de mayo de 2010

LA REBELIÓN DE LA REINA BOUDICA CONTRA ROMA


La invasión de los romanos a las islas británicas fue ordenada por el emperador Claudio, quien buscaba una campaña que le diera un triunfo resonante ante sus compatriotas.

Sin embargo, debe mencionarse que el primero que llegó a Britania fue Julio Cesar en el año 55 AC La justificación del envío de tropas a la isla fue la petición de ayuda que efectuó el rey Verica, aliado del imperio romano, en contra de sus oponentes Togodumnus y Caracatus, quienes se habían constituido en una amenaza para el amigo de Roma.

La expedición, bajo el comando de Aulus Plautius, estuvo integrada por las legiones IX (Hispana), II (Augusta), XIV (Gemina) y XX (Valeria Victrix). Estas derrotaron a los celtas en cercanías del río Medway. Tras la victoria, once reyes locales se rindieron ante Roma en el año 43 de nuestra era.

Los icenios, descendientes de los celtas, eran guerreros de oficio y ocupaban los terrenos de la actual Norfolk. Sus armaduras estaban remachadas en oro, peleaban desnudos y precedían el ataque con ruidos de trompetas.

El romano Ostorius Escápula fue nombrado gobernador de Britania. Debido a la prohibición de usar armas de guerra, se levantaron las tribus de la isla, comandadas por los icenios, luego de la muerte de uno sus reyes de nombre Prasutag.

La viuda de Prasutag, Boudica o Boudicea, pertenecía a la aristocracia icenia. Probablemente nació hacia el año 26 de nuestra era. El historiador Dión la describe como una mujer muy alta, de cabello rojizo hasta la cintura.

A la muerte de Prasutag, sus propiedades fueron saqueadas por funcionarios romanos al servicio del procurador Cato Deciano. Sus hombres, no contentos con el robo, tomaron prisionera a Boudica y sus dos hijas y las sometieron a tortura y violación.

Al ser liberadas, la reina y sus dos hijas congregaron a todos los miembros de la tribu de los icenios y los incitaron a la guerra contra el invasor romano.

Miles de guerreros se unieron en cuerpos de combate y avanzaron sobre Camulodunum (la actual Colchester).

Ciento veinte mil celtas enfurecidos se presentaron frente a la ciudad en el año 60 de nuestra era y la atacaron en masa. La guarnición romana allí presente no pudo defender la población y, a pesar de una dura resistencia, se vio obligada a retroceder paulatinamente.

Los legionarios corrieron hacia el templo local, que logró sostenerse por dos días adicionales, pero al final fueron hechos pedazos. Los británicos se dedicaron entonces al saqueo de la infortunada población.

Alarmados los comandantes romanos con la situación, enviaron de inmediato a la más cercana guarnición la orden de atacar a los rebeldes. La orden recayó sobre la IX Legión Hispana, al mando de Petilio Cerial. Éste dispuso la marcha de tres mil hombres de su Legión, quienes avanzaron hacia Camulodunum.

Para su desgracia, fueron interceptados por rebeldes icenios, quienes los desbarataron por completo, matando dos mil quinientos legionarios.

Suetonio, el Gobernador General de Britania, se dirigió a marchas forzadas a Londinium, que por ese entonces no era ciudad fortificada ni preparada para la defensa militar, motivo por el cual Suetonio la abandonó.

Los habitantes de la futura Londres reclamaron la presencia de las tropas romanas a gritos. Sin embargo, todo fue en vano. La táctica militar del imperio exigía una retirada hacia sitios más protegidos. En ella quedaron cientos de personas indefensas y aterrorizadas.

Y no era para menos. La llegada de los icenios, ávidos de sangre y venganza, representó la muerte en masa de toda esa población rezagada y dejada a su suerte por los soldados romanos.

Los que se atrevieron a combatir fueron despedazados por las espadas de los icenios y sufrieron las muertes más atroces. A las mujeres, luego de arrancarles los senos, las empalaron en estacas de madera.

Y de la masacre no se salvó nadie. Ni siquiera los animales de trabajo que, una vez conducidos los vencidos a los sitios de sacrificio, eran también degollados.

Los icenios se dirigieron entonces a Verulamium (la actual Saint Albans).

Sus habitantes eran odiados entre sus propios congéneres por haberse distinguido por su colaboración con los invasores. Por fortuna para ellos, muchos lograron huir del avance icenio y se refugiaron en la cercanía de otros campamentos romanos.

Con quienes se quedaron en la ciudad no hubo cuartel y mucho menos compasión. Todos fueron pasados a cuchillo, torturados o sacrificados. Sus edificios fueron quemados hasta los cimientos.

Sin embargo, la reina Boudica y su ejército cometieron un terrible error. Aún sabiendo que Suetonio se encontraba débil militarmente y que hubiese sido sencillo vencerlo, decidió permanecer en Verulamium con sus tropas. Esta fue su más trágica decisión. El gobernador de Britania llamó entonces a todas las legiones disponibles en el sur y centro de la isla. Contaba especialmente con la XI Legión (Augusta), debido a su veteranía y poderío en combate. Sin embargo, por razones no bien comprendidas, la XI Legión no llegó, pues su comandante Poenio Póstumo no respondió al llamado de su superior. Las que sí concurrieron fueron las legiones XIV y XX, además de una serie de auxiliares que fueron rápidamente adiestrados y organizados en el nuevo ejército de quince mil legionarios veteranos. Suetonio decidió entonces atacar a los británicos. Para ello eligió un sitio de batalla que tuviera un desfiladero y un bosque a espaldas del ejército romano.

Y lo encontró en la región de West Midlands. Era el año 60 de nuestra era. Cada jefe arengó a sus tropas. Boudica les gritó, entre otras cosas: “...ganaremos esta batalla o moriremos! Eso es lo que yo, que soy mujer, me propongo hacer. Que los hombres vivan esclavos si lo desean...”

Suetonio, a su vez exclamó: “...no temáis su espíritu rebelde. Su audacia nace de su temeridad, pero sin las armas ni la disciplina...Somos romanos y hemos conquistado el mundo gracias a nuestro valor...”

Los celtas, indisciplinados, desordenados, pero valientes en combate, formaron sus líneas de ataque, con largas espadas y sin armaduras. Los acompañaban sus familias, colocadas en carretas en la retaguardia. Su número llegaba a doscientos mil efectivos.

Los romanos, perfectamente organizados y protegidos con cascos metálicos, protectores de cuello, armaduras de cuero y sandalias remachadas, se dispusieron por secciones. La infantería, protegida por escudos, estaba armada de lanzas, espada y daga. La caballería, con grandes lanzas y protección en cuero para el jinete y su cabalgadura. Los celtas atacaron primero. Lanzando aullidos de combate, en un trasfondo de música de trompetas, avanzaron hacia las legiones, que permanecieron impasibles hasta cuando tuvieron a los bárbaros muy cerca. En este momento, la parte media de la infantería ligera avanzó a paso rápido, formando una poderosa cuña, respaldada por la in fantería pesada y los auxiliares. Las lanzas y jabalinas de los infantes brotaron de la letal cuña como espinas malignas que atravesaron el cuerpo de los desprotegidos icenios, que esperaban un combate cuerpo a cuerpo en igualdad de condiciones. En cambio, recibieron la andanada de las lanzas y fueron rematados por las espadas cortas de los imperiales. En vano los jefes celtas trataron de organizar el contraataque. Sus enfurecidos soldados, despreciando la muerte volvían una y otra vez a la carga, simplemente para recibir el mismo tratamiento de los romanos, protegidos perfectamente por su pared de escudos. Cuando por fin lograba conformarse un grupo organizado que atacara la masa legionaria, los sorprendidos británicos recibían por la espalda el ataque de la caballería italiana, que los masacraba sin piedad. La vanguardia cuneiforme romana continuó abriéndose paso a través de los miles de combatientes y llegó has ta las carretas de los bárbaros, en don de masacraron a las mujeres y a los niños, lo cual produjo un efecto desmoralizante entre los bárbaros, que perdieron toda compostura de combate y fueron fácil presa de las legiones. En el campo de batalla quedaron los cuerpos de ochenta mil icenios y apenas cuatrocientos romanos. Los guerreros que cayeron en manos de los le gionarios fueron ejecutados sumatoriamente.

Los demás fueron degollados en el sitio de su captura.

Boudica y sus dos hijas, luego de escapar de la batalla, se suicidaron. No se conoce el sitio de su sepultura.

viernes, 28 de mayo de 2010

ZENOBIA: EL VALOR DE UNA MUJER CONTRA ROMA


Palmira era un importante centro comercial y religioso en la ruta de las caravanas sirias, donde confluían comerciantes y personajes griegos, árabes, egipcios, judíos, fenicios, par tos, persas y latinos.

Era parte del imperio romano a partir del 110-115 a.C. Pero, lejos de ser una ciudad sometida, gozaba de mucha libertad por dos razones: su posición estratégica y la tradición militar de sus arqueros, ahora parte del ejército imperial.

Zenobia, extraordinaria mujer de origen árabe, cuyo nombre arameo era Bat Zabbai, fue la segunda esposa de Odainat, gobernante aliado de Roma y quien había ostentado el cargo de cón sul romano. El noble palmireño fue asesinado por su propio sobrino y Zenobia asumió el poder en el año 267 de nuestra era, como regente de su vástago, Vabalatus Atenodoro. Contemporánea de la reina Semíramis, de Babilonia, Zenobia era una mujer de una belleza notoria: morena, es pigada, de ojos negros brillantes, inteligente y atlética, llamaba la atención de todos los que la conocían. Sabía profundamente las artes militares, pues acompañó a su esposo en varias batallas.

Era excelente jinete de combate y, adicionalmente, era capaz de mantener el ritmo de la infantería como cualquier soldado en sus marchas por el desierto.

Lo primero que hizo al asumir la regencia fue atacar Egipto y Siria, en el año 269, parte de cuyos territorios anexó a Palmira, gracias al arrojo de su general en jefe, Zabdas. Posterior mente, se declaró independiente de Roma, ocupada en repeler los ataques de los bárbaros godos, al norte de Italia.

Su corte se enriqueció con la presencia de filósofos e historiadores sirios y griegos. Zenobia asistía a las reuniones públicas y a las discusiones de gobierno de sus ministros. Sus costumbres cortesanas se sofisticaron, al copiar la elegancia de los persas.

Aureliano, el nuevo emperador de Roma, decidió recuperar la autoridad del gobierno en Palmira. Sus batallones de soldados de las provincias, apoyados por caballería ligera e infantería, llegaron hasta Ankara y la tomaron sin ninguna resistencia. Posteriormente avanzaron hasta la ciudad de Tiana y encontraron tropas palmireñas defendiendo los desfiladeros de Tauro, de donde fueron desalojados por los veteranos imperiales. Los romanos avanzaron entonces al encuentro del grueso de las tropas de Palmira, encontrándolas en las cercanías del río Orontes, que corre a través de los actuales estados de Líbano, Siria y Turquía. Allí tuvieron efecto dos confrontaciones entre los ejércitos. En el primer encuentro, las tropas romanas desplegaron su infantería y los escasos regimientos de caballería ligera contra los de Palmira, que poseían además cuerpos de arqueros y caballería pesada.

Zenobia, montada a caballo, transmitió las órdenes a través del general Zabdas. Los arqueros, dispuestos en la primera línea, comenzaron el ataque con sus proyectiles que se estrellaron contra la vanguardia romana.

Los palmireños sintieron que eran lo suficientemente poderosos como para derrotar a los imperiales y su caballería, agresiva e imponente, comenzó a inquietarse por entrar en combate. Efectivamente, un ataque combinado de los jinetes acorazados, secundados por la caballería ligera, hubiera sido sim plemente incontenible. Sin em bargo, Aureliano era un excelente táctico y dio orden a sus infantes de fingir una retirada, lo cual envalentonó a los regimientos de caballería pesada de Palmira, que se precipitaron en forma desordenada sobre las legiones romanas, buscando aplastarlas por la espalda.

Los orientales cabalgaron desaforadamente a través del desierto, sin contar con la resistencia de los legionarios de infantería, adiestrados en esta forma de estratagemas. Y cuando Aureliano observó que la caballería enemiga se dispersaba aún más por efectos del calor, dio la orden de girar ciento ochenta grados y atacar a los indisciplinados centauros, que fueron completamente masacrados. Decenas de miles de militares palmireños murieron en esta primera fase.

El general Zabdas ordenó a su ejército fortificarse en Antioquía. Zenobia, perseguida por Aureliano, se reorganizó en la ciudad de Emesa y presentó de nuevo batalla en otro punto cercano al río Orontes.

Los romanos se presentaron en forma compacta, reforzados por nuevos cuerpos de ejército aliados. Zenobia, por su parte, encontró apoyo entre los sirios, que también la reforzaron. Ciento cincuenta mil hombres de ambos lados se observaron antes de los primeros avances.

La caballería palmireña, acostumbrada a vencer a enemigos previos en la primera primera carga, se dirigió contra los legionarios de Aureliano, que ofrecieron resistencia monolítica en cuadros individuales.

Las tropas de Zenobia no pudieron aplastarlos en el primer embate y, lo que es más grave, no pudieron reagruparse de nuevo, pues los romanos cayeron sobre los jinetes para diezmarlos rápidamente.

Los arqueros no fueron tampoco capaces de acabar con la infantería enemiga, que logró avanzar hasta sus líneas, aplastándolas sin misericordia. Zenobia decidió retroceder hacia Palmira, finalizando así la segunda parte de la batalla. Las tropas de Zenobia, todavía fuertes, atravesaron ciento sesenta kilómetros de desierto y se reorganizaron en la misma Palmira. Los romanos les si guieron los pasos y pusieron sitio a la ciudad, que a las pocas semanas comenzó a sentir los efectos del hambre.

Con la ciudad a punto de caer, la reina guerrera consiguió evadir el cerco y escapar hacia el norte. Fue la última fase de la batalla. Palmira cayó y fue sometida al saqueo. Era el año 271 de nuestra era. Zenobia, capturada por los romanos, fue llevada prisionera a Roma, en donde se respetó su vida, permitiéndole integrarse a la cultura de la urbe. Allí contrajo matrimonio con un senador romano y murió pacíficamente en una de sus villas.

Caído su ejército, invadido su territorio y capturada su preciosa líder, el orgulloso reino de Palmira nunca volvió a levantarse.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Boudica y Zenobia, dos mujeres guerreras



Sin lugar a la menor duda, sin importar el tipo de sociedad o conglomerado y, a pesar de nuestro orgullo masculino, el núcleo esencial de la familia gira alrededor de las mujeres.




Esos maravillosos seres cuya función primordial es preservar la especie e imprimir el toque mágico del amor a la relación humana y quienes, debido a la alta complejidad de su misma estructura fisiológica, poseen reacciones im predecibles respecto de los hombres, quienes hemos fracasado por milenios en el imposible intento de entenderlas, para concluir que solamente podemos amarlas.

La historia se ha preservado gracias a la constancia de la mujer. A su aparente sumisión y al natural sedentarismo que las acompaña en la época de gestación, parto y cuidado posnatal. La agricultura y la ganadería nacieron gracias a su capacidad de observación. Y ante afirmaciones tan torpes como “una mujer nunca construiría una pirámide de Egipto”, solamente puede responderse que no lo hizo simplemente porque le pareció mucho más lógico dedicarse a su propia contemplación y al cuidado de quienes lo hacían para satisfacer su ilusión de permanencia, siempre y cuando proporcionaran seguridad a la familia que habían iniciado. En cambio, la única maravilla del mundo antiguo diseñada por una mujer fueron los jardines colgantes de Babilonia, que de verdad embellecieron la milenaria ciudad.

Sin embargo, esa “débil” criatura que se ha sometido voluntariamente a la aparente dirección masculina, también puede convertirse en impresionante máquina de guerra en dos circunstancias específicas: Cuando le ame nazan la prole o cuando la llevan al extremo del exterminio. En efecto, no hay nada más peligroso que acercarse a la descendencia femenina (cualquiera sea la especie animal) con el ánimo de causarle daño. Asimismo, cuando una mujer siente responsabilidad con su pueblo y lo ve amenazado con la destrucción, su determinación de supervivencia es incontenible.

Y dos de los ejemplos más dicientes son los de las reinas Boudica y Zenobia, quienes se levantaron contra el imperio romano en sitios muy distantes del planeta.

Más adelante publicaré la historia de su rebelión contra el imperio romano.

lunes, 17 de mayo de 2010

Carta a una gran amiga



De aquel sueño desperté recordando los momentos vividos entre la distancia que nos separa, anhelando día a día el verte frente a mi y abrazarnos como en aquel sueño, que por tus pensamientos brotó en mi, esa hermosa realidad vivida mientras dormía. Te podía sentir, tocar, ver, abrazar, muchas cosas nos faltaron por hacer, porque así como viniste así te fuiste, todo mientras dormía, desde lejos contemplaba lo hermosa que eres y lo que significas para mí.

Amiguita ¿cuál es tu secreto para hacer que te muestre lo que en realidad soy? Eso mismo me lo he preguntado una y otra vez sin clara respuesta, solo se que me enamoro de ti cada día, me enamoro de esa amiga quien se preocupó por conocer la verdadera naturaleza de mi esencia y mi existencia, me enamora esta amistad que has cultivado en mi, para mi no hay nada mejor que ser tu amigo y hacerte sentir cosas que jamás en tu vida has sentido, tu amistad me enamora como nunca antes lo han hecho y no precisamente como todos lo piensan, me enamora ser tu amigo, ser esa persona con quien compartes tus tristezas y alegrías, con quien te puedes desahogar y si es caso llorar.

Se que la distancia nos impide llegar a mas que un montón de letras, pero se que me conoces mucho mas de lo que cualquier otra persona me ha conocido y se que estarías dispuesta a vivir conmigo lo que con nadie nunca vivirías. También se que me harías muy feliz si tú eres feliz y que la distancia no me impide quererte como te quiero ahora en este mismo momento.

Mi peor temor es el saber que con el paso de los años y con la distancia este puente que nos une se irá deteriorando y que nos convertiremos en una pieza más del consumismo diario de la sociedad, que el trabajo, las responsabilidades y esta misma distancia nos haga dejar todas estas cosas que ahora hacemos. Espero que mientras eso ocurra podamos disfrutar esto al máximo y que juntos experimentemos cosas nuevas.

Amiguita hermosa, que desde mucho antes que te conociera ya tú existías en mis pensamientos, que has vivido dentro de mí por muchísimos años atrás, no se cómo explicarte el por qué, pero has estado conmigo desde siempre, has influido en muchas de mis decisiones aún cuando estabas ausente.

Te quiero mucho y eso es lo que más me importa, querer a alguien como tú, gracias por permitirme ser tu amigo, por compartirme tus tristezas y alegrías, por confiarme tus más íntimos secretos y por brindarme apoyo cuando lo he necesitado.

No quiero separarme de ti y no digo “nunca” porque nada es eterno, solo quiero que sepas que si es de mí, yo no lo haré, estaré contigo en las buenas y en las malas, seré tu fiel e íntimo amigo, compartiré las mejores cosas que tengo para dar y de todo corazón te digo:

“que desde aquí me haces muchísima falta” porque lo mejor que me ha pasado en mi vida eres tu, aunque estés a cientos de kilómetros yo te siento muy cerca de mi.

Gracias por dejar que te quiera en la forma como lo he hecho y de todo corazón te digo nuevamente:

“gracias por dejar que este loco haya entrado a tu vida”

martes, 11 de mayo de 2010

Un Hombre de verdad y La Mujer actual




Hace días buscando en la web me topé con estos dos artículos muy interesantes...

UN HOMBRE DE VERDAD

Hola, me llamo Imma y quiero un hombre de verdad. A mis 32 años ya me he cansado de esperar al príncipe azul y, una vez asumido eso, me doy cuenta de que los hombres de verdad ya no existen. Ahora, el hombre del siglo XXI es como nosotras, las mujeres, igualitos pero con pene.

De hecho, son peores. ¡Usan nuestras cremas, se depilan, tienen más ropa en el armario, van al club cuatro horas al día y son sensibles! Yo no quiero un hombre sensible, quiero un hombre que me abra la puerta del coche, me defienda si entra un ladrón en mi casa, sepa conducir y no llore viendo Los puentes de Madison. ¿Pero cómo encontrar a ese hombre?

Yo ya no distingo a los metrosexuales o los heterosexuales. Antes era más fácil. Un hombre llevaba un pendiente y estaba claro, era gay. Ahora tienes que hacerle un test para descubrir de qué palo va. El último hombre con el que he ligado pasa más horas en la peluquería que yo, se pinta las uñas, se gasta un pastón en ropa de marca y es un narcisista de narices.

Pero lo peor viene a la hora de cenar. No se limita a limpiar los platos o recoger la mesa como haría cualquier hombre normal. No. Cada día, entra en mi cocina, lo ordena todo a su manera y decide por mí qué es lo que tengo que comer. Y no estoy hablando de unos macarrones y un bistec a la plancha. ¡Qué va! Cocina cosas raras que no sabía ni que existían, como el tofu.

Pero el otro día pasó algo con lo que una no puede luchar. Le pedí que me ayudara a colgar un cuadro y resulta ¡que no sabía hacerlo! En aquel momento me di cuenta de que aquella relación no iba a llegar a ningún lado.

¿Pero qué está pasando? Si un hombre ya no puede colgar un cuadro o cambiar una rueda del coche ¿de qué narices te sirve? Para eso me voy a vivir con una amiga. Porque no nos engañemos, desde que existen esas cosas que vibran, ¿para qué necesitamos a un hombre si no puede ni montarte una mesa del Ikea? Es desesperante. Cuánto daño ha hecho David Beckam al mundo masculino en general. Yo sólo quiero un hombre de verdad, que vea el fútbol a la hora de cenar y me deje en paz.


LA MUJER ACTUAL

En medio de tanta confusión estratégica, uno de los seres mas confundidos y presos de sus miserias es la mujer; un ser que olvido sus principios y razón de ser...
la mujer de esta nueva era esta sometida a ser una marioneta mas, de la publicidad que le indica como se debe ver, de los seres que le indican como debería actuar, de una sociedad corrupta que le indica como verse, actuar, vestir y sentir, y también como no ser según sus comodidades.
La mujer se olvido completamente de su papel fundamental en este mundo, de su importancia para forjar seres valiosos para una sociedad que necesita urgentemente seres con valores, carácter y un espíritu bien formado carente de debilidades cotidianas y repetitivas. Todo esto para que asi pueda enfrentar todas las dificultades y trampas que ofrece cada vez mas este mundo y su nueva era.

Pero en cambio, hoy mas que nunca vemos mujeres, que solo buscan egolatría y admiración absurda pero mediante el materialismo y su sexo, actuando así como viles prostitutas, solo que en este caso sin sueldo alguno. El prototipo de la mujer de hoy, es la que tiene hijos a una edad temprana y de una forma descuidada, y que luego de aprender de esa experiencia la utiliza para seguir eslabones de errores tras error, y asi prolongarse de una forma irresponsable para con su imagen como amiga, hija, mujer, madre y esposa.

Siendo asi solo el resultado de lo que pretende las trampas demiurgicas, como el ser una mujer que cumple con los cánones establecidos. Siendo asi un ser sin virtud, una pusilánime que muy fácil cae en cualquier trampa, un ser sin carácter y demas desgracias que solo las lleva a actuar como un animalito en celo y confundido.

Pero, cuando una mujer deshace todos esos enemigos y trampas y las evade de otra forma enfrentandoce asi a esos estereotipos, nadando contra la corriente de suciedad, poco a poco obtendrá la libertad de pensamiento y liberación espiritual, y asi mediante su crecimiento encontrara muchas verdades escondidas. Pero, el uso de esa lleva hacia la verdad, de esa sabiduría tan escondida le traerá grandes consecuencias, duras, negativas, buenas y positivas, dolorosos estados anímicos y materiales, pero con grandes verdades oscuras y sabias.

Al entrar a estos estados y seguir este camino, sera cobardemente y constantemente atacada por la fría soledad y demás pedradas que pretenden hacer decaer a quien lo intente, y asi algunas veces asustada y sola comprenderá aun mas que debe luchar sola incluso consigo misma; para asi derrocar ese mundo de mentiras al que ha sido sometida toda su vida, al estar en esta lucha interminable vendrán muchos golpes duros que esa persona debe enfrentar algunas veces tomándolos con toda la fortaleza posible y otras cayendo a las profundidades de las peores tristezas; pero teniendo muy en cuenta que no debe volver a caer en su antigua ignorancia.
Ese camino esta donde menos lo piensan y no quieren estar, esos caminos los rodea la introspección y la soledad no una soledad nociva sino una de conocimiento del si mismo por un bien mayor, un bien espiritual y personal para mejorar para nosotros mismos y nuestra liberación.

Pero esto es una cuestión de muy pocas (os) un privilegio al que pocos pueden acceder y asi debe ser, ya que el verdadero despertar llegara poco a poco según el crecimiento de cada quien, siempre esperando la eliminación natural de los que no sirven; para asi, mediante tal selección poder escoger a los mas fuertes, a los verdaderos seres valiosos y merecedores de honor.

viernes, 7 de mayo de 2010

Las victimas de la guerra



Un 42,5 por ciento de los niños palestinos han visto apalear a su padre y otro 85 por ciento han visto su casa invadida por los militares, por eso juegan a árabes e israelíes y eligen ser "mártir", porque "quieren morir", o ser el soldado israelí poderoso a bordo de un tanque.

Arthur Miller escribió: «Pocos de entre nosotros tienen la facultad de aprehender esta idea que una sociedad pueda devenir incensata. La idea que pueda perder la cabeza y castigar a tantos inocentes es intolerable. Entonces todas las pruebas deben ser ocultadas».

La verdad enunciada por Miller devino realidad en la televisión el 9 de junio cuando naves de guerra israelitas dispararon sobre familias que hacían picknicks en una playa de Gaza, matando a siete personas, tres de ellas niños, y tres generaciones. Una acción tal apoyada por los EEUU e Israel, revela la solución final aplicada a los problemas palestinos. Mientras que los israelitas disparan misiles sobre picknickeantes palestinos y casas en Gaza y en Cisjordania, los dos gobiernos los matan. Las victimas son mayoritariamente niños.

Otro artículo señala:

El Centro Palestino para la Defensa de los detenidos (PCDD) emitió un comunicado de prensa este lunes diciendo que Israel mantiene cautivos cerca de 340 niños palestinos, privándoles de sus derechos básicos y sometiéndoles a violaciónes en curso. El centro dijo que mientras los palestinos celebran el día del niño palestino, los detenidos todavía se enfrentan a abusos y violaciónes, incluida la tortura y el confinamiento solitario en pequeñas celdas oscuras.



Una guerra impuesta solo por intereses económicos ¿hasta cuándo?

NO MAS NIÑOS PALESTINOS MUERTOS EN MANOS DEL EJERCITO ISRAELI!!