Blog dedicado a esas hermosas almas con cuerpo de mujer

"La mujer no nació de la cabeza del hombre para estar por encima de el ni de los pies para ser pisoteada, la mujer nació de la costilla del hombre para ser abrazada y protegida"

domingo, 6 de febrero de 2011

El escándalo Lewinsky


Escándalo y el Poder. Mónica Lewinski
El evento que se dio en el alto poder norteamericano a finales de la década pasada que evidenció el affaire entre el presidente Clinton y la pasante Mónica Lewinski, sirve para revisar algunos de los conceptos básicos de lo que es un escándalo y de sus relaciones con el poder y de cómo varían si se tratan de daños a dignidad, orgullo y honor tanto en quienes lo hacen como en el grupo en el cual se dan. 
Escándalo mío, una lección de vida,
escándalo tuyo, un chisme que pasa,
escándalo nuestro, una herida a todos
Hoy a sus 37 años de edad, Mónica Lewinski, la pasante que en su paso por la Casa Blanca hizo historia al mantener relaciones íntimas inapropiadas con el presidente Bill Clinton y que, ahora, con un master en psicología social, tiene además, actividades empresariales. Mónica Lewinski nació en San Francisco, California. Ella nos puede generar una lección de poder en cuanto a la presencia e importancia de los escándalos como vía para obtenerlo o perderlo, para disminuirlo o incrementarlo, para dañarlo o mejorarlo. Esto es importante en cualquier área de poder en la que, cualquier persona, puede verse involucrada, de un momento a otro en un escándalo.

La lección de poder que nos genera Mónica Lewinski, famosa internacionalmente cuando a partir de una publicación por internet comienza a generarse un hecho que estuvo a punto de sacar de la presidencia de los Estados Unidos a Bill Clinton, nos lleva a reflexionar sobre los escándalos y el poder y de ligarlo a la presencia de lo que en nuestra metódica se corresponde con la Imagen Humana que, en su integridad,  contempla la presencia de la dignidad, el orgullo y el honor, con todas sus profundas implicaciones en los valores de cada personalidad y de cada sociedad.
Los escándalos pueden generar daños en uno, dos o tres de estos componentes, teniendo impacto diferente de acuerdo a cuál es el elemento más importante para el individuo y de su conexión con el daño que se le realiza a la dignidad, orgullo u honor de los demás.
Los que dañan la dignidad de la persona o del grupo o la sociedad son aquellos en que se ponen en evidencia el impacto sobre algún valor superior, sobre todo, cuando la sociedad o el grupo, se siente herida en algunos de ellos.
Por su parte, los escándalos que dañan el orgullo, se afianzan sobre la mancha que se le pueda hacer con el comportamiento escandaloso al sentimiento de pertenencia a un determinado grupo o identidad, demostrando que son altamente emocionales.
Por último, los escándalos que dañan el honor se generan por las violaciones a los códigos de conducta que se tienen como los correctos y, a partir de cuyas violaciones,  se siente malestar por su transgresión.
Esto lleva a que, en este caso, uno se pregunte si las conductas de Clinton y Lewinski, hicieron daño a los valores norteamericanos, a su identidad o a su código de comportamiento y que, por lo tanto lleva a que cualquier personalidad sometida a un escándalo (sobre todo que no llegue a constituirse en un delito) lleve a confrontar los niveles de daño que tiene en sí en cuanto a valores, emociones o comportamiento con los que le genera al grupo o grupos en los cuales se dio este escándalo.
En el caso de Mónica Lewinski y su relación inadecuada con Bill Clinton, tuvo el resultado que tuvo porque con él, no se dañó ninguno de estos tres niveles de la sociedad norteamericana sino que afectó la dignidad presidencial (no la del ser humano) y un poco, el honor de ella y que demuestra que este escándalo fue más la consecuencia de una terrible y dura lucha de poder que una verdadera transgresión a los códigos de ética humana aunque para muchos les haya parecido inmoral.






Bill Clinton tenía 'la mentalidad de un chico de 18 años' cuando conoció a Lewinsky





* Una biografía del presidente de EE UU desvela detalles del 'caso Lewinsky', cuando se cumplen más de 12 años del escándalo.
* Estuvo al borde de la destitución por orden del Congreso.

La mentalidad sexual del ex presidente de Estados Unidos Bill Clinton, que estuvo en el ojo del huracán por su relación íntima con la becaria Monica Lewinsky, es "la de un joven de 18 años", según una nueva biografía del antiguo inquilino de la Casa Blanca.

Tenía la mentalidad sexual de un joven de 18 años Han pasado más de 12 años desde el 'caso Lewinsky', uno de las escándalos más sonados de la historia reciente de EE UU, que tuvo todos los ingredientes para un cóctel mediático explosivo: política, sexo y mentiras. Pero aunque los años pasan -Clinton cumplió este jueves 64- los libros sobre las razones por las que este político fue el segundo en la historia en estar al borde de la destitución por orden del Congreso, siguen vendiendo.

Esta vez el historiador Michael Takiff se propuso volver a contar su vida en A Complicated Man: The Life of Bill Clinton as Told by Those Who Know Him o, en castellano, Un hombre complicado: la vida de Bill Clinton contada por aquellos que lo conocen. La misión, como señala el título, consistió en entrevistas a más de 150 periodistas, políticos, asesores y aquellos que vivieron de cerca los momentos más difíciles de Clinton.

Entre ellos, la periodista de la radio pública estadounidense NPR, Nina Totenberg, una de las más incisivas a la hora de relatar aquellos años. Sin tapujos, Totenberg asegura que si hay que hablar de sexo y Clinton, hay que dejar algo claro: "Tenía la mentalidad sexual de un joven de 18 años". Esa supuesta inmadurez es sólo una de las opiniones que el libro recoge. Algunos entrevistados afirman también, por ejemplo, que Lewinsky, que tenía entonces 23 años, se sentía más atraída por el que fuera director de comunicaciones de la Casa Blanca, George Stephanopoulos, que por el hombre más poderoso del mundo.

¿Por qué Clinton mintió en directo?

De hecho, el libro relata cómo los asesores de más alto rango del presidente se quedaron de piedra al conocer las noticias que decían que Clinton había mantenido relaciones sexuales con la becaria. "La conocíamos porque solía coquetear excesivamente con Stephanopoulos", señala en la biografía el ex secretario de prensa de Clinton, Mike McCurry.

El libro también intenta responder la pregunta que todo un país se hizo: por qué Clinton mintió en directo en televisión, negando que había tenido relaciones sexuales y poniendo su presidencia en juego al cometer perjurio. Según Totenberg, la respuesta sería la misma que la de cualquier marido asustado, el miedo y la incapacidad para enfrentarse a su esposa, la ahora secretaria de Estado, Hillary Clinton.

Su marido, el único demócrata en ganar dos veces las elecciones desde Franklin Delano Roosevelt, se convirtió en 1998 en el segundo presidente en la historia de EE UU en ser impugnado por el Congreso.
Y estuvo a unos votos de ser despedido de la Casa Blanca.

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